- 1. Qué cambia con la custodia de Anchorage
- 2. Los números: un flujo de 61.790 millones y tres stablecoins de 203 millones
- 3. Las rieles regulatorias: GENIUS y el banco de licencia federal
- 4. El caso escéptico: la infraestructura corre por delante del volumen
- 5. Lo que no sabemos y qué mirar a continuación
El corredor de remesas entre Estados Unidos y México movió 61.790 millones de dólares en 2025, según el Banco de México. Es la ruta de dinero transfronterizo más grande de América Latina y una de las mayores del mundo.
Hasta hace poco, ese dinero seguía viajando en buena parte por transferencias bancarias, giros y retiros en efectivo. Esta semana, el corredor sumó una pieza que no tenía: una capa de custodia institucional y regulada sentada sobre sus dos extremos.
El 27 de octubre, Anchorage Digital —el primer banco de criptomonedas con licencia federal de Estados Unidos, supervisado por la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC)— amplió su alianza con Bitso, la mayor plataforma de activos digitales de América Latina, según el anuncio de Anchorage Digital.
El movimiento une, bajo una sola relación bancaria, los tres tokens que hoy aspiran a servir de rieles de ese flujo: MXNB, la stablecoin en pesos de Bitso, y USDPT y USAT, las stablecoins en dólares de Western Union y Tether.
Qué cambia con la custodia de Anchorage
El arreglo tiene dos caras. Del lado del peso, MXNB queda custodiada por Anchorage Digital Bank en seis blockchains: Arbitrum, Base, Ethereum, Polygon, Avalanche y Arc.
Del lado del dólar, Bitso lista USDPT y USAT, ambas emitidas y custodiadas por el propio banco de Anchorage. Los usuarios de Bitso en México ya pueden comprar y vender USDPT con pesos directamente en la aplicación, y los agentes de Western Union con cuentas Bitso Business pueden convertir USDPT a otras monedas.
La lectura operativa es simple: una sola relación de custodia cubre ahora cada red donde MXNB cotiza y liquida. Para una tesorería institucional, esa consolidación es lo que hace que una stablecoin regional deje de ser un experimento y pase a una casilla de riesgo aprobada.
Nathan McCauley, consejero delegado y cofundador de Anchorage Digital, resumió la apuesta: «El corredor EE. UU.–México es donde las stablecoins dejan de ser una tesis y empiezan a mover dinero real a escala. Al custodiar MXNB en seis cadenas y respaldar USDPT y USAT en Bitso, somos la capa de custodia institucional en ambos lados de ese flujo».
«Cada emisor y cada banco que mira este corredor ahora tiene una razón para empezar con nosotros, porque ya estamos donde está el volumen», añadió McCauley.
Ben Reid, responsable de stablecoins de Bitso, puso el énfasis en la confianza: «La confianza es primordial para los clientes que quieren mover dólares y pesos onchain. Con las stablecoins compatibles con GENIUS, USDPT y USAT, ya soportadas en la plataforma de Bitso, y con Anchorage Digital Bank custodiando MXNB, los clientes pueden acceder a todo el corredor dólar-peso íntegramente onchain».
Los números: un flujo de 61.790 millones y tres stablecoins de 203 millones
Aquí está la tensión que define la historia. El corredor es enorme: 61.790 millones de dólares en 2025, un 4,6% menos que los 64.750 millones de 2024, según el Banco de México, en el primer descenso anual en más de una década.
Casi todo ese dinero (99,1%) ya se envía por medios electrónicos, pero la mitad (49,6%, unos 30.330 millones de dólares) todavía se cobra en efectivo al otro lado de la frontera. Ese es el tramo caro y lento que las stablecoins dicen poder sustituir.
Del otro lado están los rieles. Según CoinGecko al 29 de octubre, USAT capitaliza 182 millones de dólares, USDPT 17,8 millones y MXNB 3,5 millones.
Sumadas, las tres stablecoins que Anchorage y Bitso presentan como la infraestructura del corredor valen unos 203 millones de dólares. Eso equivale al 0,33% de un solo año de remesas: por cada dólar que cruza la frontera, la capitalización combinada de sus tres stablecoins de referencia no llega a un tercio de centavo.
La cifra del 15% que Bitso reclama sobre el volumen del corredor también merece leerse con cuidado. Si efectivamente un 15% de los 61.790 millones ya fluye por la infraestructura de Bitso, hablamos de unos 9.270 millones de dólares anuales.
Pero ese 15% es una cifra propia de la empresa, no un dato auditado, y no aclara qué fracción de ese volumen usa realmente MXNB, USDPT o USAT frente a los métodos tradicionales que Bitso ya opera desde hace años.
Las rieles regulatorias: GENIUS y el banco de licencia federal
La pieza que distingue este anuncio de otras alianzas de custodia es regulatoria. USAT y USDPT se describen como compatibles con la Ley GENIUS de Estados Unidos, y ambas están emitidas por Anchorage Digital Bank, una institución con licencia federal que supervisa la OCC.
Eso coloca a los dos tokens del dólar bajo un marco distinto al de la mayoría de las stablecoins, que operan bajo supervisión estatal o desde el extranjero.
El contexto importa. La Ley GENIUS prohíbe que los emisores paguen intereses o rendimientos a los titulares por el simple hecho de mantener una stablecoin de pago, y su aplicación efectiva comienza el 18 de enero de 2027. La OCC publicó el 21 de octubre su regla final para implementar la ley, el primer libro de reglas federal completo para la emisión de stablecoins de pago en Estados Unidos.
Anchorage llega a esta posición con un historial que la respalda. La compañía, fundada en 2017, está respaldada por Andreessen Horowitz, GIC, Goldman Sachs, KKR y Visa, y cerró su ronda Serie D con una valoración superior a los 3.000 millones de dólares.
Además del banco con licencia federal, opera entidades en Singapur y Nueva York, y es el emisor de USAT, la stablecoin de Tether compatible con la Ley GENIUS que debutó en agosto. Esa combinación de licencia, capital y alcance geográfico es lo que convierte un listado de tokens en una propuesta de infraestructura.
El caso escéptico: la infraestructura corre por delante del volumen
La lectura sobria de este anuncio es que se trata de infraestructura, no de prueba de adopción. Nada en el comunicado de Anchorage acredita cuánto volumen onchain mueve hoy el corredor en estas tres stablecoins, y los términos financieros del acuerdo no se divulgan.
El mercado secundario de los tres tokens es delgado. USAT, el mayor de los tres, registró un volumen de 24 horas de poco más de 2 millones de dólares el 29 de octubre, según CoinGecko: una fracción minúscula frente a sus 182 millones de capitalización y, sobre todo, frente a los flujos diarios del corredor.
Existe además un riesgo de comparación incómoda. El crédito cripto y las infraestructuras de stablecoins ya han corrido por delante de la demanda real en otros ciclos, y el resultado no siempre fue adopción sino sobrecapacidad.
Que Western Union y Tether figuren en la misma plataforma es una señal de intención, no todavía una señal de que el remitente medio en Chicago o el receptor medio en Oaxaca haya cambiado de carril. La mayor parte del flujo —esos 30.330 millones que se cobran en efectivo— sigue dependiendo de una red física de ventanillas que ninguna stablecoin ha reemplazado aún.
El movimiento tampoco es el único que persigue ese corredor, pero lo que Anchorage y Bitso añaden es el ángulo de la custodia regulada en ambos lados, no la idea de tokenizar el corredor en sí. Para entender qué implica, conviene repasar cómo funcionan las remesas con blockchain.
Lo que no sabemos y qué mirar a continuación
Lo que este anuncio no demuestra es que el corredor esté migrando en volumen. No hay cifras públicas de cuánto MXNB, USDPT o USAT se mueve hoy dentro de Bitso, y el comunicado no especifica qué parte del flujo de remesas viaja ya por estas stablecoins.
Tampoco se sabe si Western Union y Tether ampliarán sus propios programas en el corredor o si la integración se queda en la capa de distribución.
La señal que conviene mirar es de datos, no de titulares: el volumen onchain de los tres tokens en las próximas semanas, la evolución de su capitalización y si otros bancos o emisores siguen a Anchorage hacia el corredor.
El segundo hito está fechado: el 18 de enero de 2027, cuando la prohibición de rendimientos de la Ley GENIUS entre plenamente en vigor y obligue a los emisores a presentar sus programas ante la OCC. Si para entonces el corredor muestra volumen real en estas stablecoins, el anuncio habrá sido un punto de inflexión; si no, habrá sido otra capa de infraestructura esperando a la demanda.