El senador Richard Blumenthal, demócrata por Connecticut y miembro de mayor rango de la minoría en el Subcomité Permanente de Investigaciones (PSI) del Senado, envió el 22 de octubre de 2026 una carta al director ejecutivo de Tether, Paolo Ardoino, en la que exige los registros de los pagos que el emisor de la stablecoin USDT habría realizado a Nxum, una firma de consultoría cofundada por Bo Hines, quien dirigió el Consejo de Asesores de Activos Digitales de la Casa Blanca. Según la carta publicada por la oficina del senador, más de 6 millones de dólares fluyeron de Tether a Nxum mientras Hines buscaba exenciones para la empresa en la legislación de stablecoins. El plazo para responder vence el 6 de noviembre de 2026.
Blumenthal fija el alcance jurídico del asunto en términos exactos. «El presunto pago multimillonario de Tether a una firma controlada por el funcionario de la Casa Blanca principal responsable de la política de criptomonedas implica a las leyes federales de ética, anticorrupción y cabildeo», escribió.
Siete exigencias y una fecha límite
La carta no es una acusación penal ni un hallazgo judicial: es una demanda de documentos dentro de la investigación que la minoría del PSI conduce sobre «el uso ilícito de criptomonedas y el enriquecimiento y los negocios propios de la Administración Trump con empresas de criptomonedas». El senador formula siete pedidos numerados a Tether y envió una carta paralela a Todd Hines, director ejecutivo de Nxum Group y padre de Bo Hines.
Entre lo que Blumenthal reclama están el desglose de todos los pagos de Tether a Nxum, a Notorious o a personas vinculadas a ambas —con fecha, método de pago y cualquier dirección de billetera asociada a transacciones en criptomonedas—, los contratos y las comunicaciones entre las firmas, y todos los registros sobre Bo Hines entre el 20 de enero de 2025 y el 9 de agosto de 2025, el periodo en que trabajó en la Casa Blanca. La carta completa fija el 6 de noviembre de 2026 como fecha de respuesta.
El marco temporal no es casual. Bo Hines fue nombrado director ejecutivo del Consejo de Asesores de Activos Digitales de la Presidencia en diciembre de 2024 y dejó la Casa Blanca el 9 de agosto de 2025. Menos de dos semanas después, Tether anunció su contratación como asesor estratégico; hoy dirige las operaciones de Tether en Estados Unidos. La carta sostiene que Hines no se deshizo de su participación de un tercio en Nxum mientras ocupaba el cargo público.
La ruta del dinero: de Tether a Nxum pasando por Notorious
La carta reconstruye un circuito de pagos que no fue directo. Según el Wall Street Journal, citado por Blumenthal, en mayo de 2025 Tether acordó pagar a Nxum 415.000 dólares al mes por una «campaña de cabildeo estratégico y de relaciones públicas y medios a gran escala». El dinero no iba de Tether a Nxum: Tether enviaba criptomonedas a una agencia de marketing llamada Notorious, dirigida por Peter Vincer, que luego las transfería a Nxum, donde se dividían en tres partes y volvían a transferirse.
Esa estructura es, para el senador, una señal de intención. «Los términos y la naturaleza sumamente inusuales de la relación comercial de Tether con Nxum y Bo Hines plantean inquietudes éticas y legales alarmantes, e indican que Tether probablemente era muy consciente de la ilegalidad e impropiedad de emitir pagos a un funcionario de la Casa Blanca en ejercicio», afirma la carta. Solo cuando Hines dejó el Gobierno, Tether empezó a contratar y pagar a Nxum de forma directa.
El documento añade que Nxum ofreció después a Vincer más de 300.000 dólares y una participación en futuros pagos de Tether a cambio de un acuerdo de confidencialidad. Y sostiene, citando al Journal, que Nxum afirmó recientemente ante inversores que Tether planea comprar una participación del 25% por 56 millones de dólares. La carta describe los arreglos como lo bastante lucrativos como para permitir a Hines un nuevo estilo de vida que incluye viajar en jet privado.
El «vacío de Tether» en la ley GENIUS
El centro de la acusación no es el dinero en sí, sino lo que el dinero habría comprado. La ley GENIUS —la norma de stablecoins firmada en julio de 2025— era, según la carta, el terreno donde se jugaba la ventaja. Hines «presionó personalmente para que se introdujeran cambios en la ley GENIUS que beneficiarían predominantemente a Tether, permitiéndole seguir operando fuera de Estados Unidos y dándole más tiempo para cumplir con la regulación», escribe Blumenthal. Esas disposiciones, agrega, «han llegado a conocerse como el “vacío de Tether”».
Los mensajes revisados por el Journal, citados en la carta, apuntan a una coordinación directa. Tether habría dirigido el cabildeo de Nxum sobre la ley GENIUS, y Ardoino habría exigido a la firma «obliterar» a los opositores de la legislación. El Journal también reportó que Hines instó a duplicar la ventana de cumplimiento de la ley, de 18 a 36 meses, un cambio que beneficiaba sobre todo a Tether.
El contexto que la carta presupone es la escala de Tether. USDT es la mayor stablecoin del mundo, con una capitalización de mercado cercana a los 182.500 millones de dólares al 24 de octubre, según datos de CoinGecko. Una ventana de cumplimiento ampliada y la posibilidad de operar fuera de Estados Unidos valen, para un emisor de ese tamaño, mucho más que los millones en juego en el contrato con Nxum. La carta a Nxum, además, señala que la firma nunca registró su actividad de cabildeo ante la Cámara ni el Senado, el registro que la ley exige para quienes presionan al Congreso por cuenta de terceros.
La versión de Tether y lo que la carta no demuestra
Tether respondió en un comunicado que conoce «las alegaciones publicadas por The Wall Street Journal que constituyen la base de la carta del senador Blumenthal» y que «un asesor externo realizó previamente una investigación interna en profundidad sobre el asunto, que no encontró evidencia de irregularidades». Nxum, por su parte, ha sostenido ante el Journal que Hines no participó en el acuerdo con Tether mientras estuvo en el Gobierno y que no recibió fondos derivados de Tether en ese periodo.
Conviene separar lo que la carta es de lo que no es. No contiene una conclusión de culpabilidad: repite hechos atribuidos al Wall Street Journal, cuyo reportaje de octubre de 2026 está detrás de un muro de pago y no es verificable de forma independiente en su totalidad. Tampoco escucha a las partes —Ardoino y Todd Hines— más allá de los mensajes referidos por el periódico. La investigación sigue abierta, y la demanda de registros es precisamente el paso previo a cualquier conclusión.
El episodio se inscribe en una línea de presión del PSI sobre Tether. En septiembre, la oficina de Blumenthal publicó el informe «Tethered to Terrorism», que describió a USDT como un salvavidas financiero en la red bancaria en la sombra de Irán, tal como recoge la cobertura previa de BlockchainReporter. La compañía, en paralelo, ha destacado su colaboración con las autoridades, incluida la congelación de 550 millones de dólares en USDT vinculados a Irán.
Qué se sabrá (o no) el 6 de noviembre
El 6 de noviembre vence el plazo para que Tether y Nxum entreguen los registros. Si las firmas no responden o la respuesta es incompleta, el subcomité puede escalar el requerimiento —por ejemplo, mediante citaciones formales— o remitir el asunto a otros foros. No hay en la carta una amenaza explícita de sanción; el siguiente paso observable es, simplemente, la respuesta.
Una aritmética propia ayuda a dimensionar la disputa. A 415.000 dólares mensuales, el contrato anualizado asciende a unos 4,98 millones de dólares al año; proyectado sobre los aproximadamente 17 meses transcurridos desde mayo de 2025, el total ronda los 7 millones de dólares, coherente con los «más de 6 millones» que cita la carta y con los 6,3 millones que reportó el Journal. Frente a la capitalización de USDT, esos 6,3 millones representan cerca del 0,0035%: una fracción ínfima del balance de Tether. Esa desproporción es, al mismo tiempo, el argumento central de la carta —que el valor del acuerdo no estaba en el dinero, sino en la influencia legislativa— y su mayor debilidad probatoria, porque una suma tan pequeña también admite lecturas menos comprometedoras.
Lo que no resolverá la carta es la cuestión de fondo: si el acceso de Tether a la ley GENIUS se obtuvo o no por medios indebidos. Eso dependerá de los documentos que lleguen antes del 6 de noviembre y de lo que hagan con ellos el subcomité y, eventualmente, los organismos de ética y anticorrupción.